Domingo, 30 Marzo 2014

San Pedro de Timote: turismo rural y de reuniones en Florida

El departamento de Florida es uno de los más dinámicos en cuanto a turismo se refiere. La Intendencia, a través del la Dirección de Desarrollo Sustentable y de Turismo, ha posicionado diversos productos turísticos con un amplio espectro de circuitos. Hoy el Destino Florida, apuesta al turismo rural y de reuniones.

por María Shaw

Y con la mira puesta en innovar en el posicionamiento del turismo rural, al que se le suma turismo de congresos, reuniones y eventos, la Intendencia de Florida, a través de la administración del intendente Carlos Enciso, realiza acuerdos de importancia con la hotelería de campo.

El fin de semana del 22 y 23 de marzo, en la estancia San Pedro de Timote, el jefe comunal de Florida anunció los alcances de los beneficios para inversores que quieran apostar al departamento de Florida, en el marco del Proyecto Florida 2020. Esa administración ha logrado posicionar a Florida, con tradición ganadera, en un departamento de creciente desarrollo en captación de inversiones en diferentes áreas y amigable con el medio ambiente.

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El intendente Enciso y Jorge Bartesaghi (h), anunciaron que recientemente esa comuna celebró un acuerdo con el hotel de campo San Pedro de Timote, para apoyar el turismo en ese departamento, que incluyó la instalación de cartelería para difundir el lugar, así como el arreglo de los caminos que conducen al establecimiento.

San Pedro de Timote

Pocos lugares del departamento de Florida son más emblemáticos que San Pedro de Timote. Su valor patrimonial lo convierte en referente, ya que es uno de los cascos de estancia más antiguos e importantes del Uruguay. Está ubicado a 157 kms. de Montevideo.

Originalmente llamado “Nuestra Señora de los Desamparados”, los campos pertenecieron a los Jesuitas hasta 1777, cuando unas 400 mil hectáreas pasaron a manos de Juan Francisco García de Zúñiga y posteriormente a sus descendientes, quienes la venden en 1825 al inglés John Jackson. Desde entonces y hasta convertirse en un establecimiento turístico, las tierras han pertenecido a sus descendientes, siendo su más reconocido administrador el Dr. Alberto Gallinal Heber - tataranieto de Juan Jackson -, un hombre polifacético que se destacó en la actividad agropecuaria, política y filantrópica; fue el  principal propulsor de MEVIR (Movimiento de Erradicación de la Vivienda Insalubre Rural).

San Pedro de Timote fue orgullo para el país, icono en la agropecuaria nacional, para asombro y admiración de numerosos visitantes, extranjeros, técnicos, estudiantes y hombres de gobierno. El establecimiento contaba con escuela, herrería, talabartería, taller mecánico, carpintería, tambo y una hermosa capilla construida en 1925, donde se puede apreciar un fresco pintado por el artista Jorge Damiani.

A partir de 1997 se transforma en hotel de campo y es declarado Monumento Histórico Nacional, lo que ha permitido preservar su arquitectura de particular encanto y ponerlo al alcance de los huéspedes. Desde diciembre de 2012 el casco y 97 hectáreas de campo, están en manos de un grupo de empresarios uruguayos.

Parte de la historia es relatada por Don Beto, un personaje nacido en la estancia, que orgulloso comenta que es segunda generación por parte de padre y tercera de madre. Es el anfitrión y guía en las cabalgatas por el campo.

El casco es uno de los más hermosos del país, la casa principal sigue manteniendo su estilo señorial con ventanales con rejas, mirador, galerías y patio con fuentes y bancos de azulejos españoles, árboles centenarios y un majestuoso portón de hierro. En ese sector resalta un reloj de sol, único en Uruguay. El hostal, que originalmente había sido construido para recibir a los visitantes de la estancia, ha sido ampliado y remodelado con detalles de confort.

Las habitaciones son de espacios generosos, calefacción y estufas de leña (24 en total), baños “aggiornados” pero manteniendo el estilo de la época. Frontón, canchas de fútbol y tenis, piscinas abiertas y piscina climatizada, sala de juegos, varias salas de estar y una gran biblioteca histórica, son parte de los atractivos.
Diariamente se realizan cabalgatas y fogones, paseos en zorra, caminatas, visitas al tambo y pesca. Los más pequeños disponen de un espacio exclusivo con juegos.

Mención aparte merece la gastronomía típica del medio rural uruguayo. El restaurante privilegia la cocina criolla y casera, los platos de campo y obviamente los asados; el mate y las tortas fritas se disfrutan doblemente junto al fogón de Don Beto.

San Pedro es ideal para realizar eventos empresariales y sociales, y para ello dispone de excelente  infraestructura. Tres salas de distintas dimensiones, equipadas con WiFi y demás comodidades en un ambiente relajado y distendido que favorece la comunicación y el entretenimiento.

Y cada día, al atardecer, el historiador Roberto Diringuer realiza una reseña del proceso histórico, para los huéspedes que estén interesados en conocer más del rico patrimonio de esta estancia que es emblema del Uruguay. www.sanpedrodetimote.uy

 

L/D

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